¡Vaya pelos de locaaaa!

¡¿Os imagináis la cantidad de suavizante que debe usar esta mujer?!
Una vez un amigo y yo nos pusimos a hacer teorías sobre Japón, y llegamos a la conclusión de que el archipiélago está cubierto por una gigantesca cúpula llena de algún producto psicotrópico. Porque solo a un japonés se le ocurriría algo tan extravagante como un videojuego de acción protagonizado por una bruja superpoderosa, imposiblemente sexy, experta en artes marciales, armada con cuatro pistolas (una en cada mano y en cada píe) y abrigada únicamente por una gafas de porno-profe y el pelo de su cabeza, el cual se ajusta perfectamente a todo su cuerpo formando una especie de traje de cuero sado. E incluso un japonés debe estar muy fumado para que se le ocurra algo así.
Colocado o no, lo cierto es que Bayonetta, el juego que hoy nos ocupa, no es la primera “rareza” que sale de la cabeza de Hideki Kamiya, creador entre otras cosas de Devil May Cry y Viewtiful Joe. Pero sin lugar a dudas es la idea más extravagante que ha llevado a cabo.
Con o sin rarezas, lo cierto es que el videojuego de Platinum, discípulo directo de DMC, consigue enganchar por las mismas razones que su antecesor (Además de las razones que a-porta la protagonista), una velocidad frenética, docenas de enemigos en pantalla, escenarios preciosistas (De nuevo magníficamente inspirados en Gaudí) y una dificultad realmente desafiante. Si quieres claro, porqué en esta ocasión Kamiya ha introducido un nivel de dificultad “para torpes” en el que se puede completar cualquier secuencia de combate pulsando repetidamente un solo botón.
Además, como casi cada juego creado por el señor Kamiya, las maniobras y combos imposibles estarán a la orden del día, así que los que salierais enfurruñados de ver Matrix Reloaded diciendo “Joder, que cacho fantasmada” encontrareis los combates de Bayonetta absolutamente insoportables.
Sobre la historia de momento se sabe poco y aún menos sobre la protagonista (A parte del evidente problema hormonal claro), aunque todo apunta a la clásica mezcla de profecías, conspiraciones, ángeles, demonios y monstruos más grandes que la pantalla.
Solo hemos podido ver la punta del iceberg, pero todo apunta a que los amantes de la acción absurda y desmedida (Entre los que por supuesto me incluyo) tenemos una cita ineludible para las primeras semanas de 2010.
¡¡¡Compraros un peine giganteeee!!!














