Queremos F.A.M.A
No, no voy a hablar del programa de bailarines de Cuatro, aunque también…

Nagore, de Gran Hermano 11
Como sabéis, hace muy poco terminó la edición número 11 del programa Gran Hermano. Yo soy un fan, realmente. Me gusta el programa. Me parece un formato ágil, con muchas posibilidades y, sobre todo… entretenido (esa es la palabra). Como hay tanta falsedad y tanta demagogia en España, por norma general no encuentro gente que les guste el programa (o lo reconozcan). Y muy frecuentemente tengo que escuchar frases del tipo: “¿Y por qué no te apuntas a Gran Hermano?”.
Esto… bien… vamos a utiliazar un símil.
A mí me gustan las películas de guerra, del tipo Senderos de gloria (Stanley Kubrick, 1957)… eso no quiere decir que me gustaría alistarme en el ejército. Es más: no estoy de acuerdo con la utilización de los ejércitos por parte de muchos gobiernos. Tampoco se me ocurriría hacer una porno… aunque me guste ver pornografía. Vamos, yendo al grano:
¡¿Qué cojones tiene que ver una cosa con la otra?!

Natalia Vegas, concursante de Fama
A mí me gusta Gran Hermano como programa de entretenimiento, igual que me gustaban El Juego de la Oca, El Precio Justo o el Un, dos, tres… Eso no quiere decir que yo esté de acuerdo con la gente que se apunta a Gran Hermano. Me da verguenza ajena y me produce mucha reflexión sobre el tipo de vida que deben tener gente que confiesa que presentarse a Gran Hermano “es lo mejor que me ha pasado en la vida” o “ahora sé para que vine al mundo… para presentarme a Gran Hermano” (verídico). De igual forma, no caso con Mercedes Milá (presentadora mítica del concurso) cuando hace apología de los mensajes que le llegan de muchos seguidores que están pasando por un momento malo en sus vidas y dicen cosas del estilo: “Este programa me ha devuelto las ganas de vivir”…
En España no sólo hemos tenido Gran Hermano. Ha habido muchos Operación Triunfo, Factor X, Tú sí que vales, Supervivientes, La isla de los famosos, Confianza Ciega, Mira quien baila, Popstars, La granja de los famosos, Escuela de Actores… y otros muchos de vida efímera y cuyo nombre no recuerdo, como aquel reality de magos y adivinos… que convivían en un castillo (por favor: gallifante al primero que lo diga).
En la sociedad en que vivimos, tristemente, cada vez es más frecuente que haya gente que piense que ha nacido “para algo más”. Y ese algo más es… ser famoso. Presentarte a un reality es una forma de cambiar de vida. Conseguir una portada en Interviú (que ilustran el post; sí, amigos, el sexo

Naiala, ganadora de Gran Hermano 8
vende), ser tertuliano (que ahora es una profesión, ojo), presentar call-tv… o simplemente llevarte el premio en metálico del concurso. Es una opción… pero no la comparto.
Y quizás por eso me molesta cuando yo decía que quería ser actor y la gente me preguntaba: “¿Y por qué no te presentas a Gran Hermano?”(como si “querer ser actor” fuese lo mismo que “querer ser famoso”…parece que mi destino es presentarme a este reality). O también otra muy buena: “¿Eres actor? Y… ¿conoces a algún famoso?“. Mmmm… sí… la verdad es que he conocido a algunos famosos. Que fuesen dignos de serlo o no ya es otro tema.
Y no, no estoy haciendo populismo. No pienso (en absoluto) que la gente anónima sea mejor que la popular por su simple condición de “anónima”. Lo que quiero decir, simplemente, es que nos dejemos de gilipolleces. No eres más tonto (ni más listo) por ver Gran Hermano, Sálvame, Dónde estás Corazón (quizá tienes mal gusto, pero eso es discutible)o cualquier otro tipo de programas de entretenimiento (recalco). Es más… me toca la polla la gente que dice que “prefieren leer”. No me jodas. Gente que en su puta vida han leído un libro se creen culturalmente superiores porque no ven Gran Hermano. Ahora resulta que todos hemos leído a Kafka, nos gustan las películas de Kusturika, nos tragamos el infumable programa de Sánchez Dragó y escuchábamos a Joaquín Sabina “cuando no se había vendido al sistema”. Pues ahora sí que voy a ser populista:
Váyanse todos a tomar por culo.















El programa de los adivinos se llamaba El castillo de las mentes prodigiosas (de allí salió la famosa frase: Te pongo dos velas negras). ¿He ganado un premio? ¿Me daréis una piruleta?
Pues a mi este programa NO ME GUSTA. Y no por ello pretendo ser más culto o más listo que los que sí lo ven, que conste. Se trata única y exclusivamente de una cuestión de gustos.
El programa me encantó en sus dos primeras ediciones. A partir de ahí, para mi perdió toda la gracia. Al igual que me pasó con OT, que me vi de cabo a rabo en sus dos primeras ediciones y después ya pasó a ser otro programa de los que yo considero “cansinos”.
Y he de decir que Gran Hermano es “cansino” como pocos. Le están sacando el jugo a este formato como si fuese la única manera de ver televisión que existe. Primero está el programa, luego los debates (que manda huevos…) y luego los programas en los que intervienen los ex-concursantes.
Si por lo menos los habitantes de la casa follasen en directo y a lo bestia como se ha hecho en las ediciones de nuestros vecinos europeos… pero ni eso. Aqui se inventaron el edredoning y las horas sin cámaras.
¿Pero que huevos es esto? Esto no es la vida en directo, sino las peleas entre niñatos en directo. Dos ostias les daba yo a cada uno, a parte de mandarlos a trabajar de verdad, aunque fuese por una vez en su vida. Porque, si he encontrado algo en común en todos los concursantes que han pasado por la casa, han sido sus “inmensas” ganas de trabajar. Todos a vivir del cuento. Gentuza.
Y encima tener que lidiar con ellos a diario en programas tipo “debate”, como si fuesen la opinión más valorable del mundo. Estos sí que van de cultos y de personas que pueden darnos lecciones vitales a los demás. Lo dicho, a picar a la mina.
Eso sí, me encantaría ver un reality en España como el que hizo Jamie Oliver en Inglaterra (emitido en nuestro país a través de Canal Cocina). Cogiendo a unos cuantos inadaptados sociales y enseñándoles un oficio (cocineros) para ganarse la vida decentemente en un restaurante.
En definitiva. No estoy en contra de los realitys, pero sí del aburrimiento que genera una edición tras otra del mismo programa con distintos concursantes. Lamentablemente, debo ser el único, porque si hay algo que no engaña, son los índices de audiencia.
Me reservaré esta vez mi opinión, Silvest, pero quería hacer un pequeño apunte.
El programa del que hablas (loado sea Jaime Oliver en las alturas) llegó a España hace unos cuantos años a través de Cuatro, cuando todavía eran un canal “guay” y a mí me gustaba mucho… más por la cocina que por el reality, tengo que admitirlo, pero consiguieron hacerlo bien
…por supuesto, duró sólo una edición.
Igual se me ha calentado mucho la boca, pero es que odio en lo que se ha convertido ese programa, jajajaja.
A mi también me gustó más el programa de Jamie por la cocina que por lo demás, la verdad. Si se puede ser friki de algo más en la vida, yo lo soy de la cocina. Soy un auténtico fanático del canal del “huevo frito” y siempre que tengo tiempo me dedico a intentar reproducir algunas de las recetas.
Silvest: gracias por tu conciso mensaje… xP
La verdad que ahora mismo, parece que Telecinco es Gran Hermano. Pero más allá de gustos y educación televisiva, la puta realidad es que el resto de programas que tienen se les están hundiendo y ayer mismo leí la noticia de que habían paralizado la grabación de dos series que ya tenían contratadas.
M. Sanz: ¿en serio se llamaba así? Joder, no sé qué es más patético, si el nombre o el programa en sí. No sé si has acertado… me da una pereza buscarlo en google… pero vamos, por mí que has ganado y te llevas tu gallifante.
P.d.: Muy bueno lo de la piruleta… ¡gran momento de GH11!
Set y partido para M.Sanz. (y gallifante, claro)
Se llamaba así y era realmente horible desde la misma idea.
Por desgracia, amigos, a esta gente son lo entiende la gente por “frikis” aunque para mí sean más bien “freaks”
…menos mal que lo conacelaron ¿Y si llega a ser como GH y tenemos a Paco Porras conduciendo una tertulia “seria”?
Jejeje… Pues gracias por el gallifante. Sobre El castillo…, a mí me molo el momento en que les tiraron el techo encima, como si hubiese habido un accidente, etc.
También recuerdo con nostalgia el Hotel Glam, en el que se hicieron megafamosas Malena Gracia (y su canción Loca), Yola Berrocal, Dinio, Pocholo…
Y sobre GH, pues claro que no es lo mismo que al principio, pero para mí cada año está lleno de sorpresas. Los guionistas del programa son mucho mejore sque los de las teleseries españolas, y le meten mucho más morbo en las historias que en las series. Lo que importa es que las relaciones avancen, y van haciendo juegos y pruebas que les obligan a relacionarse con sus peores enemigos, etc. Ahora se ha relegado a eso, a estrategias baratas, pero aun así es un programa interesante.
Supongo, M. Sanz, que estarás contento con “GH: El Reencuentro”… ¡yo lo estoy disfrutando como un enano!
tu reflexión no tiene mucho sentido. Si para ti que te guste GH, Sálvame Deluxe y demás bilis no tiene nada que ver que tengas cultura o no…
O sea que comer mierda no quiere decir que te guste el arte culinario, perfecto…
Pero eres un vulgar ignorante, y como todos ellos, HABLAS MÁS DE LO QUE MENOS ENTIENDES …
Pobre diablo
Tienes toda la razón, Fran. Soy un pobre diablo, un inculto y un “come mierda” (culturalmente hablando). Por cierto… esto… tú… estás leyendo mi página… lo cual te convierte en… ¿un gilipollas? Decídelo tú.