PLANET TERROR: zombis a granel

“¡Haz tus propias películas, Robert Rodríguez!”
En el 2007, a ese par de frikis que son Quentin Tarantino y Robert Rodríguez se les ocurrió una idea muy graciosa: ofrecerle al público una sesión doble de películas de serie B como las que ellos disfrutaban en su niñez y adolescencia en los cines de sus respectivas ciudades. El proyecto se llamó Grindhouse y lo componen las películas Death Proof (Taratino) y Planet Terror (Rodríguez). El mexicano, como es habitual en él, no sólo dirige, sino que es el autor del guión, de la fotografía, del montaje y además colabora en la banda sonora. Y no la interpreta… pues de puro milagro. Eso sí, le da su papelito/cameo al amigo Quentin para que diga sus habituales burradas y se divierta convirtiéndose en un zombi gelatinoso.
Historia: entre el ejército y unos mercenarios, un letal virus se expande convirtiendo a sus víctimas en muertos vivientes. Cherry, una go-go en crisis existencial, sufre un terrible ataque de los zombis que le amputan la pierna. No obstante, eso no será obstáculo para que ella y su ex-novio Wray lideren un variopinto grupo de supervivientes que se abrirán camino del modo más brutal y sangriento entre un ejército de criaturas que ya comienzan a extenderse por todo el planeta.
Crítica: yo no entiendo cómo hay gente que no le gusta esta película. Ni Tarantino ni Rodríguez engañaban a nadie cuando presentaron el proyecto. “Señores, vamos a hacer películas de serie B”. Un argumento inverosímil (y hasta ridículo), chicas guapas ligeras de ropa, tipos duros que sólo dicen frases lapidarias… y sobre todo, mucha casquería. El amigo Robert convirtió a Rose McGowan en una imagen icónica (durante la película, sustituye su piera… ¡por una metralleta!), y ofreció a Freddy Rodríguez (sin parentesco con el director, lo más destacado que había hecho era ser el maquillador de A dos metros bajo tierra) un personaje-caramelo, un héroe de cómic sin superpoderes… pero casi. Quizás el derramamiento de sangre y vísceras llegue a cansar un poco (la película es más gore que aterradora), pero aquel que se siente a verla tiene que saber que es eso: un chiste, una broma privada entre dos amigos que a día de hoy pueden hacer lo que les salga de los huevos en Hollywood.
Lo mejor: Bruce Willis (amiguete) y la entrada de Freddy Rodríguez en el hospital buscando a su novia y eliminando a todo bicho No-Viviente que se le pone por delante.
Lo peor: no es que sea lo peor… pero el humor de Tarantino (al que Rodríguez da rienda suelta) es, bastante… especial.
La frase: Wray y Cherry se encuentran después de mucho tiempo de haber terminado su relación y el chico observa que ella lleva puesta su chupa de cuero. “Estuve buscando esa chupa un año entero”. “¿Y a mí cuánto tiempo me buscaste?”. “La chupa era mía… Tú no”.













