LOBEZNO: NACIDO EN SANGRE

Alguna portada buena, pero...
Seguimos cronológicamente con la crónica del volmen 4 (en España) de la colección regular de Lobezno. Tras la excelente saga de Mark Millar y John Romita Jr., (ver crítica) que recordemos, Panini aglutinó en seis entregas de 48 páginas, la editorial continúa con este formato y para completar las páginas, mete cualquier cosa: una infumable miniserie de seis números mal escrita y peor dibujada (Soul Taker) o episodios también muy prescindibles de X-Men Unlimited. Vamos, que el precio de cada cómic está muy por debajo de su valor artístico.
Después de todo ello, comienza una saga escrita por el nuevo guionista regular de la colección: Daniel Way, contando las consecuencias que se producen después de que Lobezno recuperase sus recuerdos. Nada del otro mundo, la verdad. Lobezno da vueltas de un lado al otro del globo peleándose y haciendo preguntas que no le responden mucho y los líderes de las altas esferas de Estados Unidos están acojonados con el hecho de que haya recuperado la memoria, puesto que todos ellos le han utilizado en algún momento del pasado. Todo ello con unos bocetos bastante pobres de Javier Saltares y unos acabados que nada aportan de Mark Texeira. Al final de esta saga, Lobezno recibe una espada indestructible que se supone que es el arma más poderosa del mundo y que promete utilizar para vengarse de todo aquel que le utilizó.
Panini corta aquí la publicación de la colección USA de Wolverine y comienza la publicación de la primera saga de la nueva colección Lobezno: Orígenes, que en España han preferido englobar dentro de la colección “normal” en vez de publicarla en paralelo, cosa que por un lado está bien. Daniel Way sigue escribiendo y Steve Dillon (uno de los peores errores editoriales que yo he visto en mucho tiempo) se encarga de dar la peor versión de Lobezno que se haya visto en mucho tiempo. Feísimo.
“Nacido en sangre”, que así se llama la saga, enfrenta a nuestro canadiense de garras con Nuke (un militar empastillado creado en su momento por Frank Miller), el Capitán América y algunos de sus compañeros de la Patrulla X. Para haceros un resumen de lo más importante, la saga sirve única y exclusivamente para que sepamos al final de la misma que Lobezno tiene un hijo… y le odia. Sienta las bases para siguientes sagas con algunas ideas muy buenas (Logan termina dándole la espada a Cíclope para que, en caso de necesidad, le mate… puesto que al parecer la espada es lo único que realmente podría hacerlo), pero en conjunto tampoco es que despegue mucho ni se convierta en una colección referente como sí lo era con Millar y Romita.
Seguiremos contando cómo continúa en breve.
Como curiosidad, relataros uno de los mejores diálogos de estos casi 20 números americanos que acabo de reseñaros. Nick Furia, en plan El Sargento de Hierro, le dice lo siguiente a su “recluta”:
-¿Te llamas Lobezno? Los lobeznos escarban la tierra y hacen sus propias madrigueras. ¿Tú también cavas fosas?
Respuesta lapidaria del mutante: “Yo no cavo fosas… las lleno”.














Que guay. Yo creía que al Lobezno éste lo habían inventado directamente para la peli, no sabía que tenía una serie de cómics… Mola.