DARKMAN III: el desafío (1996)

votar
Viernes, febrero 10, 2012
By El Marginado


Desconozco la recaudación de la entrega anterior, pero parece que la Universal hizo negocio con la segunda entrega de Darkman, así que se animó un año después a producir la tercera (y hasta el momento, última) entrega de la franquicia, confiando de nuevo en Bradford May (director) y Arnold Vosloo (director), sumando a Jeff Fahey (recientemente visto en Lost/Perdidos o la peli de Machete) como el villano de la función. Universal ya no escondía su intención clara de rivalizar con el Batman de la Warner Bros, por eso le pidió a Randy Miller, el compositor de la cinta, que plagiase descaradamente el tema central de la saga del murciélago, la cual Warner también utilizaba para la cabecera de la serie de dibujos del Hombre Murciélago. Partiendo de ahí, hay que confesar que Darkman III: Die Darkman Die (título original USA) no es tan infumable como su antecesora… pero no sale del precipicio donde se había metido a la saga. Esta tercera parte presenta algunas variantes interesantes con los conflictos típicos del protagonista a la hora de “suplantar” a sus adversarios, e inclusive tiene alguna escena de acción algo más elaborada de lo que vimos en la secuela (como la huida de Westlake de la fábrica donde le tienen recluído, saltando por encima de bidones que explotan a su paso), pero sigue sin convender y sus escasos 83 minutos de metraje se te hacen muy cuesta arriba. Ninguno de los responsables del film consigue que el personaje principal resulte simpático, y el villano sigue siendo demasiado estereotipado como para representar una amenaza creíble. La premisa argumental de una doctora que quiere sintetizar una droga para crear “otros darkmans” se deshecha al final de la historia sin haberle sacado partido y, a la postre, el protagonista termina la función exactamente en el mismo punto en el que comenzó la película. Este fallo, muy habitual en las sagas fílmicas, redunda en la sensación final de que nos han vendido el capítulo de una serie de televisión como si fuera una película. Y uno, amigos, no va al cine a ver una serie de televisión. Para eso, se queda en su casa. Toda secuela de una película debe presentar novedades con respecto a la anterior y suponer un cambio para el status quo del protagonista. En caso contrario, el film se torna en bazofia decepcionante. Que es, en resumen, lo que se puede decir de Darkman 3. El personaje no da más de sí, y la perpetuación de la fórmula depende del bolsillo del espectador. Afortunadamente, no somos gilipollas.

Seguro que también te gusta:

Tags: , , , , , , , , , , , , , ,

Deja una respuesta

Patrocinadores