AMADEUS: vida y muerte de un genio

Me hizo gracia que en el artículo de la revista Fotogramas del que partió esta reseña de críticas de las pelis de 1984 (ver crítica) mencionaran que lo más seguro que muchos vieran esta película gracias a un profesor de música. ¡Y así fue en mi caso! Menos mal que ahora tuve la excusa perfecta para verla y disfrutarla como se merece. Una excelente película ganadora de 8 Oscars de Hollywood, incluyendo Mejor Película, Mejor Director (Milos Forman), Mejor Actor (F. Murray Abraham) y Mejor Guión Adaptado. En este sentido Peter Shaffer adaptó (y ganó) su propia obra teatral, basada en la vida de Wolfgang Amadeus Mozart vista a través de los ojos de Salieri, un compositor rival.
Sinopsis: Antonio Salieri, ya anciano, intenta sucidiarse y ello provoca su inernamiento en un psiquiátrico donde le visita un sacerdote al que confiesa que fue él quien mató a Mozart. Comienza así la narración de la

Tom Hulce, genial Mozart
vida del músico. Nacido en 1756, la infancia de Mozart vivió marcada por la fama, ya que siendo muy pequeño comenzó a componer óperas y sinfonías. Su padre viajaba con él mostrando su talento a reyes y emperadores, pero ya en la edad adulta, no obstante, esa “moda Mozart” ha pasado y el jóven Amadeus tiene que abrirse paso dentro de la corte, plagada de gente envidiosa y que no ven con muy buenos ojos las ideas visionarias del músico. Así, la vida de Mozart irá social y económicamente de mal en peor (con Salieri entrando y saliendo de su vida, conspirando para que nunca llegue a triunfar) y la visita de un encapuchado que le encarga la composición de un Réquiem hacen temer a Amadeus que sea la propia Muerte que le ha pedido que escriba la música para su propio funeral (siendo en realidad el encapuchado el propio Salieri). Y tanto es así, que no llegaría a terminar la obra, pues murió en la más extrema pobreza a la edad de 35 años.
Crítica: muy buena película (no apta, por cierto, para ponerla en un colegio con jóvenes de 15 años). Magistral Tom Hulce, que interpreta a un Mozart de carcajada infantil y descarada), al que su propio compañero de reparto le robó el premio como Mejor Actor… y nunca volvió a hacer nada destacable. Muy acertada toda la idea que prima en la película de la religión y ese duelo entre Mozart (Dios) y Salieri (Diablo), con la música celestial que compuso Amadeus ayudando al juego. Tiene partes magistrales donde Salieri ve como actos divinos sucesos que marcan su vida hasta que conocer a Mozart le hace renegar de Dios y arrojar un crucifijo a la chimenea. Por lo demás, todos los aspectos ténicos
(vestuario, maquillaje, arte) también están muy bien reflejados y también obtuvieron su premio. Es una de esas películas que hay que ver, cuanto menos, una vez.
Curiosidades: la historia parte de un mito, que cumple perfectamente su labor en la película como fantasía de la vida y sobre todo muerte de Mozart, pero que no es del todo cierto. Salieri apenas tuvo contacto con el músico y él sí era un compositor respetado por la nobleza y el emperador, así que es más probable que fuese Amadeus quien tuviese celos de él y no a la inversa. El encapuchado en cuestión que visitó a Mozart y le encargó el Réquiem parece que fue en realidad un conde. Sí es cierto, según el testimonio de dos enfermeras, que Salieri gritaba en ocasiones que él había sido el asesino de Mozart. En cualquier caso, nunca se podrá demostrar si realmente le envenenaron o murió de fiebre aguda (como se dictaminó), pues es cierto que por su estrechez económica, su mujer enterró a Mozart en un nicho común que nunca se ha llegado a encontrar.
Frases: en el monólogo final, F. Murray Abraham dice que Dios mató a Mozart y le dejó a él vivo para ver como su música se extinguía en el recuerdo mientras la de Mozart se hacía inmortal. Le dice al sacerdote: “Yo hablaré en su favor, padre. Hablaré en nombre de todos los mediocres de la Tierra. Yo soy el más mediocre de todos… su Santo Patrón”.















[...] Amadeus [...]